Trombosis, ¿qué es y cómo prevenirla?

14.10.2016

Coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Trombosis en el día de ayer, vamos a ver qué es, los aspectos nutricionales y genéticos que influyen en la enfermedad y algunos remedios para prevenirla.

Se llama trombosis a la formación de coágulos de sangre anormales en venas o arterias. Estos coágulos pueden bloquear la circulación sanguínea de cualquier parte del cuerpo evitando la irrigación de algunos órganos, lo que puede ocasionar lesiones importantes. Las principales enfermedades cardiovasculares (ECV) son el infarto de miocardio, el ictus y la tromboembolia venosa.

La trombosis causa directa o indirectamente 1 de cada 4 muertes a nivel mundial. En Estados unidos y Europa la tromboembolia venosa causa más muertes al año que el SIDA, el cáncer de mama, el cáncer de próstata y los accidentes de tráfico en conjunto.

Algunos factores de riesgo son la obesidad, la hipertensión, el tabaquismo, el sedentarismo, la hospitalización por un largo periodo de tiempo, antecedentes familiares, cáncer, quimioterapia y medicación hormonal (anticonceptivos o terapia de reemplazo hormonal). Además, un estatus nutricional deficiente en taurina, potasio o vitamina B6 puede considerarse un riesgo para las ECV.

Prevención

La buena noticia es que la formación de coágulos de sangre puede prevenirse. Hoy en día es posible conocer el riesgo individual que tenemos de sufrir estas enfermedades gracias a los chequeos genéticos preventivos. De esta forma, podemos adaptar la alimentación a nuestras necesidades particulares. Algunos nutrientes de ayuda para prevenir las ECV son:

  • Potasio: puede prevenir accidentes cardiovasculares (sobre todo en casos de hipertensión). Las dietas bajas en sal y ricas en potasio son particularmente beneficiosas para adultos mayores de 50 años.
  • Vitamina B1: dietas altas en esta vitamina se relacionan con una mejor salud de la pared de los vasos sanguíneos.
  • Vitamina B3: reduce el riesgo de sufrir ECV recurrentes (infarto de miocardio y derrame cerebral), inhibe el estrechamiento de la arteria coronaria y mejora el perfil lipídico de la sangre.
  • Vitaminas B6, B9 y B12: niveles adecuados de estas vitaminas reducen el riesgo de ECV al disminuir los niveles de homocisteína.
  • Vitamina K: impide la calcificación de los vasos sanguíneos. Un adecuado nivel se asocia con una disminución de la mortalidad por ECV.
  • Vitamina E: disminuye el riesgo de ECV, mejora el tromboembolismo venoso en mujeres y reduce los ataques cardíacos.
  • Arginina: favorece la circulación.
  • Metionina: limpia la grasa de los vasos sanguíneos disminuyendo así el riesgo de coágulos.
  • Taurina: controla los niveles de colesterol y evita las arritmias.
  • Omega 3: el consumo adecuado de este ácido graso esencial reduce el riesgo de mortalidad por ECV, disminuye el colesterol, reduce la hipertensión y protege frente a las arritmias cardíacas.