Pescado azul para protegernos del sol

05.07.2016

En esta época en que la radiación UV es más intensa debemos proteger nuestra piel del sol ya que puede provocar una serie de efectos agudos, que incluyen El eritema solar - más comúnmente conocido como quemadura solar, melanogénesis o cambio de pigmentación y la fotoinmunosupresión. Los efectos nocivos tardíos o crónicos son el fotoenvejecimiento y la fotocarcinogénesis.

El eritema solar es la expresión de la reacción inflamatoria provocada por una excesiva exposición solar y, aunque el bronceado ofrece una protección parcial sobre las quemaduras solares, las radiaciones UVA y UVB promueven una serie de cambios que conllevan una depresión inmunitaria, en la zona irradiada o en sitios distantes de ésta.

No sólo podemos proteger nuestra piel de forma externa, aplicándonos cremas con filtro solar y evitando las horas centrales del día para tomar el sol, sino que a través de la alimentación podemos tener un método de protección sistémica.

El EPA (ácido eicosapentaenoico) es un ácido graso omega 3 considerado como esencial presente en el pescado azul. Se encuentra en mayor cantidad en arenques ahumados, mejillones, salmón, trucha ahumada, salmonete, dorada, pez espada, caballa, lubina y sardina. En un estudio se ha observado que las personas con mayor disponibilidad de EPA en la piel son menos sensibles a las quemaduras solares y presentan menor daño genético inducido por la radiación UV en células epidérmicas y en linfocitos de sangre periférica.