Cómo aumentar el éxito de la FIV (fecundación in vitro)

28.06.2018

 Las técnicas de reproducción asistida son un adelanto de la ciencia y han evolucionado desde sus inicios hasta nuestros días. En la actualidad no solo se benefician de estos tratamientos las personas con problemas de fertilidad, también parejas del mismo sexo o mujeres que deciden ser madres monoparentales. Las técnicas de reproducción asistida han permitido a cientos de personas hacer realidad su sueño: tener un hijo. En este sentido son una herramienta beneficiosa para dar felicidad a las personas que gracias a ellas consiguen convertirse en padres, muchas veces, después de mucho tiempo intentándolo sin éxito. Además, tienen un enorme valor a nivel individual para las personas que llegan a ser padres/madres gracias a ellas, y a nivel social, porque en España cada vez nacen menos niños y cada vez son más las parejas con problemas para tenerlos.

Últimamente estas técnicas están siendo aplicadas en personas que pudieran llegar a tener un embarazo de forma natural mejorando ciertos aspectos de su salud y sobretodo sus hábitos. Sea por prescripción médica o por la desesperación de ser padres rápidamente, estas técnicas se ofrecen como LA SOLUCIÓN. Y debo advertir que no siempre lo son o no lo son tan fácilmente. Me explico: he conocido a parejas que han decidido realizarse una fecundación in vitro (FIV) por "ir rápido" y no han conseguido el embarazo deseado. Ésto ha supuesto un desgaste económico y emocional importante. Mi pregunta es: ¿te has preparado para el tratamiento de reproducción asistida? Generalmente las caras son de estupefacción.

En una FIV los especialistas extraen los ovocitos de la mujer, seleccionan los mejores espermatozoides y consiguen obtener embriones que luego transfieren al útero de la mujer. Pero no hay que olvidar que la calidad de los óvulos y los espermatozoides dependen de tu salud. La preparación del útero depende de tí. El laboratorio solo une los dos gametos y los introduce en el cuerpo de la mujer. De igual manera deberían prepararse las mujeres que deciden vitrificar sus óvulos para ser madres más adelante, ya que la calidad de sus gametos depende de su salud, y más importancia cobra aún si estas células van a ser utilizadas años después tras la descongelación.

¿En qué consiste esta preparación? Comenzar con una limpieza general del organismo ayuda a eliminar todas las sustancias tóxicas que tenemos acumuladas y que son perjudiciales para la calidad de nuestras células reproductoras, tanto en el hombre como en la mujer. Además, en el caso de las mujeres podemos hacer una detoxificación específica para la fertilidad que nos ayudará a preparar el útero para recibir al embrión. 

Prepararnos para un tratamiento de reproducción asistida es una buena idea si queremos aumentar las probabilidades de éxito.  

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