Causas de la obesidad (I)

02.12.2016

Las causas que nos llevan al sobrepeso y la obesidad son diversas. En una misma persona puede haber una o varias, pero lo importante es encontrarlas para poder tratar todas ellas.

MICROBIOTA INTESTINAL

La microbiota es el conjunto de bacterias que habitan en nuestro intestino. Hoy en día sabemos que la salud intestinal está relacionada con el metabolismo y que la obesidad puede alterar la microbiota intestinal. Las personas con obesidad y las personas con predisposición a tener enfermedades metabólicas presentan diferencias en su microbiota respecto al resto. Estos cambios están asociados a la respuesta al consumo de hidratos de carbono complejos y a la tolerancia a la glucosa. El objetivo es aumentar el número de bacterias digestivas que fomentan un peso saludable.

ESTRÉS

Durante una situación de estrés el 70% de las personas aumentamos la ingesta. Se ha visto que las personas que siguen una dieta de adelgazamiento, bajo una situación de estrés, comen más que las que no restringen su ingesta, y además eligen "alimentos prohibidos". También se sabe que el estrés crónico aumenta la adiposidad abdominal, cambiando así la forma de nuestro cuerpo. Se ha sugerido que altos niveles crónicos de cortisol junto con altos niveles de insulina facilitan que se deposite la grasa alrededor de la cintura. Por lo tanto, tratar el estrés es indispensable a la hora de adelgazar.

INSOMNIO

Muchos estudios han relacionado la obesidad y el insomnio. Dormir menos de seis horas o más de nueve por noche puede llevar a nuestro cuerpo a acumular grasa en el abdomen. Las hormonas grelina y leptina son las responsables de esta relación: la grelina se encarga de indicar al cerebro cuándo debemos comer (hambre) y la leptina le envía señales para dejar de comer (saciedad). Cuando estamos cansados, los niveles de grelina aumentan mientras que los de leptina bajan. Llevar una dieta que nos ayude a dormir y un buen descanso nocturno nos puede ayudar a perder peso.

DESEQUILIBRIO DE NUTRIENTES

Nuestro estado metabólico, es decir, minerales, vitaminas, aminoácidos, etc. tiene una clara relación con nuestro peso. El desequilibrio entre algunos de estos nutrientes indica posibles alteraciones del metabolismo. Por ejemplo, el ratio Ca/Mg nos da una idea de cómo funciona el metabolismo de carbohidratos y de la tolerancia a la glucosa. La relación calcio-fósforo está relacionada con el metabolismo oxidativo (encargado de obtener energía), mientras que la relación cromo-vanadio es un índice de la actividad de la insulina; si está desequilibrado puede haber intolerancia a la insulina y posible incremento de peso.

DIETA Y HÁBITOS

Quizás éste sea el aspecto que más incide en nuestro peso, pero no es así en todos los casos. Como habéis visto hay otros factores que influyen directamente en el peso y que, a veces, son suficientes para generar obesidad. En cuanto a la dieta, no se trata de prohibir o permitir ciertos alimentos ni de seguir dietas estrictas. Más bien deberíamos adoptar hábitos que nos ayuden a mantenernos sanos según nuestras características físicas, hábitos de vida, enfermedades, etc. Hay que recalcar que no hay una misma dieta correcta para todos pero sí una forma de comer adecuada para cada persona.

Por último, hay que decir que además de las causas expuestas aquí hay otras como la genética personal, la toma de ciertos medicamentos o cambios hormonales (que trataré más adelante en otras entradas) que también pueden causarnos un aumento de peso.