8 plantas para aumentar tu fertilidad

11.07.2018

 En los últimos años han aumentado los casos de infertilidad en nuestra sociedad. Además de realizar los tratamientos médicos, una forma natural de remediar y aumentar la fertilidad es el uso de hierbas medicinales. Las plantas has sido utilizadas desde la antigüedad por sus propiedades para sanar y curar algunas enfermedades. En este artículo describo algunas de las plantas empleadas tradicionalmente para aumentar y potenciar la fertilidad de las mujeres.

Altamisa: contiene un aceite esencial que se compone principalmente de cineol y tuyona, posee además taninos, flavonoides y jugos amargos (absintina). Se emplea para el tratamiento de las enfermedades de la mujer ya que es emenagoga, es decir, estimula el flujo sanguíneo en el área de la pelvis y el útero. Gracias a esta propiedad regula la menstruación, provoca el periodo cuando falta o se retrasa. Está indicada también para las reglas irregulares y dolorosas, ya que produce relajación del músculo liso disminuyendo los espasmos. Se recomienda no tomar durante el embarazo. Como infusión se toma antes de las comidas.

Flores de saúco: contiene aceites esenciales, taninos, ácidos orgánicos y glucósidos como la rutina y la sambunigrina. También contiene abundante vitamina C. Actúa sobre la los capilares fortaleciéndolos, mejora la circulación, es antiinflamatoria, estimula la expulsión de toxinas por la piel y la función renal. Algunos estudios indican que mejora la función ovárica en el síndrome de ovario poliquístico. En aplicación externa se utiliza para las manchas de la piel durante el embarazo. La infusión se toma antes de las comidas y al acostarse.

Hoja de frambuesa: contiene taninos, pectina, vitamina C y ácidos orgánicos. Es rica en carotenoides, vitaminas A, C, E y vitaminas del complejo B, además de hierro, fósforo, potasio y silicio. El frambueso ha sido utilizado tradicionalmente para mejorar las condiciones del embarazo y el parto. Durante el embarazo ayuda a combatir la anemia y a evitar malformaciones del tubo neural en el feto. Previene hemorragias o sangrado excesivo, lo cual puede ser de utilidad para evitar abortos y partos prematuros. La infusión ayuda a reducir las náuseas matutinas y el sangrado de encías típicas de esta etapa. Durante el parto facilita la expulsión del feto al conseguir que los músculos trabajen más eficientemente. Después del parto, el ácido ferúlico y el magnesio ayudan a relajar el útero, disminuye el sangrado y aumenta la producción de leche. Durante los primeros meses de embarazo hay que tener especial precaución, ya que el consumo elevado o muy continuado puede estimular las contracciones uterinas y provocar un aborto.

Milenrama: contiene hasta un 1,4% de aceites volátiles (azuleno), flavonoides, taninos, curnarinas, saponinas, esteroles, un glucoalcaloide amargo (cianidina), aminoácidos, ácido salicílico y azúcares (glucosa, sucrosa y manitol). Es astringente, calmante, antiespasmódica y regula los ciclos hormonales de la mujer. Gracias a sus propiedades se utiliza para detener hemorragias, para el síndrome premenstrual y contra los dolores menstruales, para el exceso o escasez de menstruación, exceso o falta de flujo, en la menopausia, para la inflamación de ovarios y contra miomas.

Ortiga: contiene taninos, beta-sitosterol, clorofila, vitamina C, provitamina A y sales minerales (hierro, silicio, potasio, manganeso, azufre). Fue utilizada por los nativos americanos para el embarazo, el parto y la lactancia. Estimula la actividad de las glándulas endocrinas y la producción de glóbulos rojos. Es depurativa de la sangre y estimula la función renal. Está indicada para el exceso de menstruación y la vaginitis. Las hojas tienen efecto antiinflamatorio, mientras que la raíz afecta a las hormonas y las proteínas que las transportan.

Pie de león: contiene taninos, saponinas, jugos amargos y ácido salicílico. Se recomienda a las mujeres embarazadas tomarla unas cuatro semanas antes del parto para facilitarlo. Se utiliza para el tratamiento de afecciones ginecológicas, especialmente en la menopausia. También cuando hay menstruación excesiva o flujo blanco. Se recomienda tomar antes de las comidas.

Romero: posee alcaloides, saponina, ácidos orgánicos y hasta un 2 % de aceite esencial que contiene cineol, alcanfor y borneol. En la antigüedad era una planta muy apreciada como afrodisíaco. Es antibacteriana, antioxidante y relaja el músculo liso, La infusión calma los nervios, sobre todo en la menopausia, y provoca un efecto estimulante. En grandes dosis es tóxico, sobre todo para las mujeres embarazadas. Está indicado para la menstruación escasa, irregular y dolorosa o falta de menstruación. En infusión tomar antes de las comidas.

Salvia: contiene hasta un 2,5 % de aceite esencial, en el que hay tuyona, borneol, cineol, salveno, pineno y alcanfor, deterpenos, jugos amargos, estrógenos y taninos. Su nombre en latín significa "planta que salva" y en la antigüedad los chinos creían que remediaba la esterilidad. En infusión se usa para la falta o escasez de menstruación, reglas irregulares y dolorosas y contra el flujo vaginal blanco. A nivel genital, su uso externo regula la secreción del flujo y es de utilidad en casos de vulvovaginitis o alteración de la mucosa vulvovaginal.

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