4 aspectos de la endometriosis mejorables con la dieta

14.08.2018

La endometriosis es una enfermedad crónica, inflamatoria, hormono-dependiente, inmunitaria y benigna (no cancerosa), en la que el endometrio (la capa interna del útero) se encuentra fuera de éste, frecuentemente en los ovarios y la cavidad pélvica. El endometrio tiene dos capas: el estrato funcional que contiene glándulas secretoras, el cual se desprende durante la menstruación y se vuelve a formar de nuevo por estimulación hormonal. Y la capa más profunda que está vascularizada y es la que regenera el estrato funcional tras cada menstruación.

En cuanto al origen de la enfermedad, la hipótesis más aceptada es la que propone que durante la menstruación, pequeños fragmentos de endometrio pasan a través de las trompas de Falopio hacia la cavidad peritoneal, donde se implantan. En mujeres con endometriosis, los implantes actúan igual que el endometrio, es decir, están influenciados por las hormonas igual que lo hace el endometrio, lo que provoca hemorragias crónicas y signos de inflamación. 

Hay varios aspectos del organismo alterados en las mujeres con endometriosis, todos ellos relacionados entre sí, que pueden mejorar con la alimentación

Inflamación

Las mujeres con endometriosis suelen presentar un exceso de estrógenos, lo que estimula la formación de prostaglandinas, mediadores celulares que promueven inflamación y dolor. Se sabe que el consumo de grasas trans produce inflamación y está asociado a un mayor riesgo de presentar endometriosis. En un estudio realizado con ratas, se vio que una dieta alta en grasas (45 % del total de calorías) exacerba la endometriosis por aumento de la inflamación y no por cambios en la función hormonal ni por resistencia a la insulina.

¿Cómo disminuir la inflamación?

Los ácidos grasos esenciales omega 3 (EPA y DHA) son precursores de sustancias que ayudan a disminuir la inflamación. De hecho, las mujeres con mayores niveles de EPA y mayor consumo de omega 3 tienen menor riesgo de tener endometriosis. Por otro lado, el ratio omega 6:omega 3 es menor en mujeres con endometriosis, es decir, tienen más omega 6 (ácidos grasos esenciales) que omega 3. Por lo tanto, aumentando el consumo de omega 3 (EPA y DHA) y eliminando el consumo de grasas trans podemos disminuir la inflamación asociada a la endometriosis. Las grasas trans se encuentran sobretodo en productos industriales (bollería, comida preparada, comida rápida, cremas, fritos, galletas, pasteles, precocinados, etc.), mientras que los pescados azules (caballa, sardina, atún, boquerones, etc.) son ricos en EPA y DHA. Un estudio ha demostrado que la suplementación con EPA reduce el dolor, la inflamación y mejora la calidad de vida de las mujeres con endometriosis.

Sistema inmunitario

Las mujeres con endometriosis suelen presentar alteración del sistema inmunitario, lo que resulta en un aumento de la inflamación. La vitamina D regula la función del sistema inmunitario, ya que las células que forman parte de él ( macrófagos, linfocitos y células dendríticas) metabolizan esta vitamina. Además, en el endometrio, la vitamina D ayuda a reducir la inflamación y el dolor. De hecho, las mujeres con altos niveles de vitamina D tienen un menor riesgo de tener endometriosis y la suplementación con dosis elevadas reduce el dolor menstrual en estas mujeres. La alteración del ratio omega6:omega3 también es un factor que se ha asociado a un mayor dolor menstrual, a desórdenes hormonales y autoinmunes en mujeres con endometriosis.

¿Cómo mejorar la función inmunitaria?

Consumiendo alimentos ricos en vitamina D como pescados grasos (atún, salmón, arenque, aceite de hígado de bacalao, etc.) que son la fuente más rica en vitamina D, y aumentando el nivel de omega 3, como hemos comentado anteriormente.

Estrés oxidativo

El estrés oxidativo es el exceso de radicales libres, sustancias que pueden oxidar y alterar la función de moléculas biológicamente activas de nuestro cuerpo. Pues bien, se sabe que las mujeres con endometriosis tienen un mayor nivel de oxidación de grasas, lo que provoca que las células del sistema inmunitario (de las que ya hemos hablado) liberen sustancias que provocan más oxidación.

¿Cómo combatir el estrés oxidativo?

Aumentar el consumo de alimentos ricos en antioxidantes es un plan esencial para tratar la endometriosis. Se ha visto que los polifenoles presentes en la uva (como el resveratrol) disminuyen el tamaño de las lesiones endometrióticas. Además, la N-acetil-cisteína (NAC) regula la proliferación de células endometrióticas y disminuye el estrés oxidativo. El NAC se encuentra en pimiento rojo, ajo, cebolla, brócoli, coles de Bruselas, harina de avena y germen de trigo. La suplementación con NAC reduce el tamaño de los endometriomas, según un estudio científico.

Epigenética

Los cambios epigenéticos son cambios reversibles en el ADN que afectan a su expresión. En la endometriosis genes relacionados con los estrógenos (SF1, ER-beta) están sobreexpresados debido a estos cambios. Esto provoca un aumento de estradiol y prostaglandina E2 que lleva a una mayor inflamación y a la estimulación del crecimiento celular. Estos cambios epigenéticos están afectados por determinados nutrientes, por lo tanto, es algo que podemos cambiar modificando la dieta. Las personas con una dieta deficiente en vitaminas B9, B6, B12, A, C y E, zinc y colina presentan alteraciones en el metabolismo lipídico, mayor estrés oxidativo y alteraciones epigenéticas.

¿Cómo revertir los cambios epigenéticos?

Aumentando el consumo de alimentos ricos en estos nutrientes las mujeres con endometriosis pueden cambiar las modificaciones epigenéticas en el ADN y reducir el exceso de estrógenos y la inflamación. El zinc lo podemos encontrar en ostras y germen de trigo, la colina en la lecitina de soja, la yema de huevo o los copos de avena. Las vitaminas del grupo B se encuentran en cereales integrales, legumbres y vísceras; la vitamina E en aceites vegetales y frutos secos oleaginosos; mientras que las vitaminas A y C podemos obtenerlas de frutas y verduras.

Estas son algunas pautas generales para mejorar la endometriosis en mujeres con o sin problemas de fertilidad, pero cada persona es un mundo y por eso no existe una dieta igual para todos.  

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